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Salmo 19

RV1909 · Reina-Valera 1909, 1909

Cada tramo de la franja es una época. Pasa el ratón, toca o usa las flechas para ver su nombre y período. El punto lleno marca cuándo ocurre el episodio; el anillo, cuándo se escribió el libro. c. 1010–970 a. C. — Salmos de Davi (segundo o título) · fechas inciertas Escrito: c. 1010–970 a. C. (tradición) · c. 1000–200 a. C. (investigación)
Al Músico principal: Salmo de David.

LOS cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos. El un día emite palabra al otro día, y la una noche á la otra noche declara sabiduría. No hay dicho, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol. Y él, como un novio que sale de su tálamo, alégrase cual gigante para correr el camino. Del un cabo de los cielos es su salida, y su giro hasta la extremidad de ellos: y no hay quien se esconda de su calor. La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: el testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: el precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos: en guardarlos hay grande galardón. Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos. Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí: entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío.